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El CID. La gesta del camino.

Vaya por delante que el libro obedece a una necesidad íntima y personal de poner en conocimiento de los interesados en el tema, los aconteceres y circunstancias que rodearon al  nacimiento y puesta en marcha de un proyecto cultural como “El Camino del Cid” justamente cuando se cumplen 20 años de sus primeros pasos.

Hoy es un itinerario plenamente consolidado en el tiempo e integrado en el espacio geográfico por el que discurre.

El proyecto hundía sus anclajes en los itinerarios culturales que en la década de los noventa habían alcanzado gran predicamento a raíz de la declaración en 1987 del Camino de Santiago como primer itinerario cultural europeo.

El Camino del Cid se planteó no como una alternativa a aquel, sino como itinerario cultural y turístico que Burgos podía ofrecer aprovechando y utilizando el más bello cantar de gesta jamás escrito como es el Cantar de Mío Cid inspirado por el burgalés más insigne de todos los tiempos, Rodrigo Díaz de Vivar.

Si el carácter cultural del proyecto estaba sólidamente acreditado no lo estaba menos desde el punto de vista turístico. Y es que corrían los años 90, como diría el escritor y periodista César Vidal, cuando el turismo de sol y playa se decantaba por opciones de mayor contenido cultural. Por aquellos años disponíamos de estudios fehacientes que nos decían que el Cid era una de las referencias más buscadas de todas aquellas personas que visitaban nuestra ciudad. Hace escasas fechas hemos podido saber que una aplicación de Google que recoge la ubicación de las imágenes colgadas en plataformas de internet como Wikipedia u otras muestran los lugares más retratados del mundo. Burgos ocupa el lugar nº 21 de los lugares de España más retratados del mundo y en el 144 del mundo. En el caso de Burgos la imagen más fotografiada es la estatua del Cid en la plaza de Mío Cid.

Los comienzos del proyecto “Camino del Cid” no fueron fáciles. En el libro se relatan las vicisitudes por las que atravesó. La persistencia, sin embargo, fue allanando todos los obstáculos.

Inicialmente, el proyectado itinerario discurría entre Vivar y el monasterio de San Pedro de Cardeña, de ahí que la portada y contraportada del libro estén dedicados a estos lugares, principio y final del proyecto primigenio “ El Cid en Vivar y Camino del Destierro”, tal era su denominación.

En un estadio posterior el proyecto se extendió a las provincias de Soria, Guadalajara, Zaragoza, Teruel, Castellón, Valencia y Alicante. Todas ellas referenciadas en el Cantar de Mío Cid y que sirvió de base para configurar el itinerario del Camino.

De qué trata?

El libro, como se ha dicho, es un relato secuencial narrado en primera persona, sobre el origen, nacimiento y puesta en marcha del Camino del Cid.

La parte medular o central del libro está dedicada, como es lógico, a la gestación del Camino del Cid y a su posterior desarrollo y promoción.

El libro finaliza con los actos conmemorativos del IX Centenario de la muerte del Cid en julio de 1999 destacando entre ellos el Congreso Internacional “El Cid, poema e historia” en el cual se puso de manifiesto que el Cid ha sido y sigue siendo un personaje controvertido, entre la cidofilia y la cidofobia que diría el profesor Gonzalo Martínez.

El último de los capítulos está dedicado a recuperación de la Cañada Real de Burgos a Palazuelos de la Sierra, por la que se cree El Cid abandonó la ciudad camino de destierro que testimoniaba y acentuaba la apuesta del primigenio Plan Director “El Cid en Vivar y camino del destierro”, no solo por el patrimonio cultural, sino también por el paisajístico y medioambiental.

Por otra parte el libro, editado por la Diputación provincial, ofrece una excelente y cuidadosa presentación.

Contiene fotografías y registros gráficos que pretenden ser recodos en el camino desde los cuales el lector puede detenerse a observar el paisaje o el paisanaje, según los casos.

El título del libro combina de forma admirable, a mi modo de ver, tres palabras clave: Cid, gesta y camino. Porque se refiere a un camino, a un personaje, el Cid e introduce la palabra gesta tan ligada al Poema del Mío Cid y que, según el diccionario de la RAE, tiene algunas acepciones más como la de desarrollar ideas de forma colectiva. Esto fue el Camino del Cid una idea en torno a un personaje, el Cid desarrollada por ocho Diputaciones provinciales merced a un acuerdo entre ellas.

Hoy cuando se ha puesto de manifiesto en el debate político la dificultad de llegar a acuerdos, el Camino del Cid se revela como el proyecto que supo conciliar un acuerdo y mantenerlo 20 años después pese a la crisis y demás avatares políticos, trascendiendo con ello a la generación que lo concibió y vio nacer.

Por eso el libro quiere ser un homenaje a todos aquellos que lo hicieron posible.

 

 

Jesús Berzosa González.

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